El Mas del Peraire

El primer y más emblemático proyecto asumido desde la Fundación Enrique Montoliu es el de la Reserva Biológica del Más del Peraire.

Se trata de una finca de extensión superior a las 240 hectáreas ubicada en el término municipal de Fredes – Pobla de Benifassà - en el norte de la provincia de Castellón, cuya importancia como espacio natural a preservar fue el motivo para que la Fundación la adquiriera en 1997.

Actuaciones

La Fundación Enrique Montoliu asumió la dirección de la finca del Más del Peraire en 1.997, y hasta el momento se ha realizado una gestión sin celeridad, primando la evolución de la propia naturaleza frente a la ejecución de labores determinadas, siempre que no se tuviera la absoluta seguridad de su conveniencia.

Las actuaciones más significativas llevadas a cabo son: La solicitud oficial para que la finca se convirtiera en reserva de caza. La declaración definitiva fue publicada en el D.O.G.V. nº 3.345 de fecha 6 de octubre de 1998, resolución de 14 de agosto de 1998 de la Dirección General para el Desarrollo Sostenible, Consellería de Medio Ambiente. Se procedió a su señalización y la denominación de la finca pasó a ser Estación Biológica Más del Peraire, quedando totalmente prohibida la caza en su interior.

Con una señalización adecuada y la colocación de barreras en las entradas de los caminos, el tráfico motorizado está restringido a lo estrictamente necesario: vigilancia de la zona y trabajos a realizar. El paso de personas por la estación biológica es libre, siempre y cuando se realice caminando y se adopten las normas básicas de respeto a la naturaleza.

Una buena parte de la finca fue utilizada en su día como explotación agrícola, para lo cual se construyeron numerosas paredes de piedra para contención de bancales, algunas de ellas de gran tamaño y esmerada construcción. Tras el abandono del uso agrícola, hace ya varias décadas, la vegetación natural ha ido colonizando poco a poco estos bancales. Se han llevado a cabo trabajos de restauración mediante técnicas tradicionales de mampostería en seco, reparando algunas de las paredes más dañadas. El objetivo principal de estas acciones es mantener en su lugar el suelo fértil y frenar la erosión, dando tiempo a que los bosques autóctonos colonicen definitivamente los bancales. Se han restaurado antiguas obras existentes en la finca, todas ellas de construcción de piedra en seco. Se trata de algunos pozos, pequeños pero que surtían de agua a las personas y el ganado; sus bóvedas de piedra se habían derrumbado taponando los agujeros e imposibilitando el acceso al agua. En el mismo estado se encontraba otra pequeña construcción: un antiguo horno de resina de enebro.

Se está reconstruyendo una pequeña parte de la antigua masía para utilizarla como refugio para vigilancia y centro de investigación. Los principios del proyecto son mantener escrupulosamente la estética tradicional, pero haciéndola compatible con la funcionalidad y el confort necesario para que cumpla sus objetivos. Los materiales de construcción y los sistemas de energía y agua, se basan en criterios ecológicos.

Todas las obras llevadas a cabo en la estación biológica causan el mínimo impacto sobre la naturaleza y la preservación del paisaje tradicional.

En el interior de la finca, se han declarado tres micro-reservas de flora adscritas al Proyecto LIFE de Conservación de Flora de la Comunidad Valenciana. En la actualidad, se ha solicitado la declaración de reserva de fauna silvestre: solicitud formulada el 28 de octubre de 2004.

La Estación Biológica Mas del Peraire ha sido aprovechada por diferentes expertos para desarrollar diferentes proyectos de investigación. He aquí algunos de ellos: Elaboración de una tesis doctoral sobre la vegetación de la comarca, realizada por D. Arnoldo Valsangiacomo, a través del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia.

Investigación sobre el Arctostaphyllos uva-ursi, estudios sobre la reproducción de la especie y las posibilidades de su utilización para prevenir procesos de erosión, llevada a cabo por Dr. Patricio García Fayos.

Diversos trabajos y seguimientos en la reintroducción de especies de flora en peligro, desarrollados por Técnicos de la Consellería de Territori i Habitatge.

Estudio sobre el manejo y gestión de la reserva, realizado por D. Juan Bautista Miguel Gil.

Seguimiento de las aves falconiformes necrófagas y trabajos para la reintroducción del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), efectuado por D. Juan Bautista Miguel Gil y D. Enrique Errando Mariscal.

Descripción

La zona presenta una pronunciada variación de altitud, desde 1300 metros sobre el nivel del mar en las cumbres, hasta 700 metros en los barrancos más profundos. La distribución de la vegetación responde a estas diferencias, encontrándonos en las áreas altas un claro dominio de Pino albar (Pinus sylvestris) y de Carrascas (Quercus ilex) en las mas bajas.

A pesar del excelente estado de conservación de la vegetación, la mayor parte de ella se encuentra recuperándose del aprovechamiento a que fue sometida por sus antiguos propietarios. En el caso de los pinos, se produjo una abusiva tala a mediados de la década de los setenta; las carrascas sufrieron talas a mata-rasa para el carboneo en los años cincuenta.

Flora

Salpicando las masas de pino albar y carrascas, surgen otros árboles como: pino negral (Pinus nigra), roble (Quercus valentina), acebo (Ilex aquifolium), arce (Acer...)... El sotobosque está dominado por: enebro (Juniperus communis), gayuba (Arctostaphylos uva-ursi), guillomo (Amelanchier ovalis), boj (Buxus sempervirens), hiedra (Hedera helix), jara blanca (Cistus albidus), brezos (Erica multiflora)...

Algunas plantas resultan especialmente significativas por tratarse de especies en peligro, endemismos de distribución reducida, o elementos que se encuentran en el límite de su distribución geográfica. Algunos ejemplos son:

Salix tarraconensis, Sorbus aria, Taxus baccata, Antirrhinum pertegasii, Pinguicula grandiflora dertosensis, Paeonia officinalis, Thymus willkommii...

Fauna

La fauna es la propia de la montaña mediterránea, pero, excepcionalmente, bien representada debido a la ubicación de la finca en el corazón de una de las comarcas con menor densidad de población humana de la península Ibérica. Este hecho, unido a la dificultad de acceso a algunos rincones y a la diversidad de hábitats provocada por la variación de altitud, ha permitido que algunas especies animales encuentren aquí uno de los últimos lugares donde sobrevivir.

Respecto a anfibios y reptiles, la información general disponible es tan escasa que esta área de reserva es de suma importancia para realizar estudios sobre estos grupos zoológicos, y plantear, posteriormente, planes de manejo o reintroducción de algunas especies en vías de desaparición en la comarca. A titulo de ejemplo podríamos citar el gallipato (Pleurodeles waltl), la salamandra (Salamandra salamandra) o la tortuga mediterránea (Testudo hermanni).

Las aves representan una muestra excepcionalmente completa de la ornito-fauna de montaña valenciana, especialmente el grupo de las rapaces, entre las que encontramos: buitre leonado (Gyps fulvus), gavilán (Accipiter nisus), azor (Accipiter gentilis), aguila real (Aquila chrysaetos), halcón común (Falco peregrinus), búho real (Bubo bubo), cárabo (Strix aluco), etc.

Merecen especial mención algunos pájaros que por ser más propios de Centro Europa son poco comunes en estas latitudes, pero que encontramos aquí como invernantes o incluso algunos como nidificantes, debido a las características del ecosistema. Es el caso del roquero rojo (Monticola saxatilis), trepador azul (Sitta europaea), lugano (Carduelis spinus), verderón serrano (Serinus citrinella), piquituerto (Loxia curvirostra), reyezuelocomún (Regulus regulus), pico menor (Dendrocopus minor)…

La situación próxima a la costa pero separada de los grandes núcleos de población humana del litoral, favorecen la importancia de la zona como área de paso y descanso para muchas especies de aves migratorias.

Entre los mamíferos que viven en la zona destaca la cabra montés (Capra pyrenaica). En estas montañas se refugiaron hace unas décadas las últimas cabras, unas pocas decenas que tras la aplicación de políticas de protección han recuperado sus poblaciones, ampliando en la actualidad su área de distribución a buena parte del Norte de la provincia de Castellón. Además de la Cabra montés resulta significativo el Jabalí (Sus scrofa), que alcanza grandes densidades

Hay que resaltar la presencia de una rica comunidad de mamíferos carnívoros. Es de especial importancia la presencia del gato montés (Felis sylvestris), especie calificada como vulnerable en la lista roja de los vertebrados de España. También destacan por su buen estado de conservación las poblaciones de tejón (Meles meles) y de garduña (Martes foina).

Dos mamíferos merecen especial mención por su reciente desaparición y por las esperanzas albergadas en su posible recuperación:

  • El corzo (Capreolus capreolus) estuvo presente hasta hace aproximadamente un siglo, época a la que se remonta la última cita de captura de un ejemplar en la zona. El hecho de que en el verano de 1998 se atropellara casualmente un corzo en una localidad cercana, permite pensar en una posible recuperación espontánea.
  • El lince Ibérico (Lynx pardinus) es considerado como uno de los carnívoros en mayor peligro de extinción del mundo. Seguramente habitó en la zona hasta la década de los cincuenta. La posibilidad de recuperación en nuestra área geográfica resultaría vital para la perpetuación de la especie.

Datos catastrales:

Partida: F. Escritura: Valor € Superficie Pol: Parcela: Ref. Catastral
Cervera. La Pobla de Benifassà
21/07/1997 254.228 € 516.136 m2
12 2 12093A018000020000WD
Peraire. La Pobla de Benifassà
1.282.750 m2 18 3 12093A018000030000WX
Peraire. La Pobla de Benifassà 459.495 m2 19 6 12093A019000060000WK

 

Ubicación:

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